Una receta sencilla y sin complicaciones, perfecta cuando tienes poco tiempo pero no quieres renunciar a un postre elegante y delicado. Su textura suave y aterciopelada se derrite en la boca, ofreciendo un sabor puro y envolvente. Ideal para disfrutar sola o para personalizar con caramelo, coulis de frutas o virutas de chocolate
Vierte la nata en un cazo junto con el azúcar y calienta a fuego medio
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Pon las hojas de gelatina en remojo en agua fría para que se ablanden
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Cuando la nata empiece a hervir suavemente, apaga el fuego, deja templar durante 2 minutos y añade las hojas de gelatina escurridas, removiendo bien
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Vierte la nata en un molde o directamente en vasos y deja enfriar primero a temperatura ambiente y luego en el frigorífico durante al menos 3 horas o hasta que esté completamente cuajada
Conservación
La panna cotta se conserva en el frigorífico, cubierta con film transparente, durante un máximo de 2-3 días.
Se desaconseja encarecidamente la congelación ya que la estructura de la gelatina comprometería su consistencia.
Precio
Esta panna cotta es un postre económico y accesible, ya que utiliza pocos ingredientes fáciles de encontrar. El coste total es reducido e ideal también para preparaciones en varias porciones. Un dulce sencillo que permite obtener un excelente resultado sin gastar mucho
Salud
La panna cotta es un postre rico y calórico, que debe consumirse con moderación. Aporta energía gracias a las grasas de la nata y a los azúcares. Puede incluirse en una alimentación equilibrada como un capricho ocasional
AutorRedacción - Luca M.
5,0
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