Esta delicia aterciopelada hunde sus raíces en la tradición siciliana centenaria, donde la ricotta de oveja era protagonista de los días festivos. La armonía entre la dulzura del lácteo y el carácter intenso de las virutas de chocolate negro crea un contraste sublime, refinado por una casi imperceptible nota salina. Un homenaje a la simplicidad mediterránea que une frescura e intensidad en una experiencia sensorial envolvente, perfecta para terminar cualquier comida
Colocar la ricotta bien escurrida en un bol junto con el azúcar y una pizca de sal
2
Mezclar hasta que el azúcar se haya disuelto completamente y luego pasarla por un colador presionando
3
Añadir el chocolate negro en virutas, mezclar suavemente y dejar reposar en el frigorífico al menos media hora
Conservación
Guarda la ricotta dulce en el refrigerador, en un recipiente hermético, por un máximo de 2 días.
No se recomienda congelarla, ya que la textura de la ricotta cambiaría drásticamente después de descongelarla.
Precio
El costo de este postre es bajo gracias al uso de pocos ingredientes simples y fáciles de conseguir. El gasto total es accesible e ideal para quienes buscan un postre vistoso con una inversión mínima
Salud
Esta receta aporta una buena cantidad de proteínas y calcio gracias a la ricotta, pero tiene un alto contenido de azúcares simples. El chocolate negro aporta antioxidantes, sin embargo, la densidad calórica total sugiere un consumo ocasional
AutorRedacción - Luca M.
5,0
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