Una receta sencilla y sin complicaciones, perfecta cuando tienes poco tiempo pero no quieres renunciar a un postre elegante y delicado. Su textura suave y aterciopelada se derrite en la boca, ofreciendo un sabor puro y envolvente. Ideal para disfrutar sola o para personalizar con caramelo, coulis de frutas o virutas de chocolate
Vierte la nata en un cazo junto con el azúcar y calienta a fuego medio
2
Pon las hojas de gelatina en remojo en agua fría para que se ablanden
3
Cuando la nata empiece a hervir suavemente, apaga el fuego, deja templar durante 2 minutos y añade las hojas de gelatina escurridas, removiendo bien
4
Vierte la nata en un molde o directamente en vasos y deja enfriar primero a temperatura ambiente y luego en el frigorífico durante al menos 3 horas o hasta que esté completamente cuajada
Precio
Esta panna cotta es un postre económico y accesible, ya que utiliza pocos ingredientes fáciles de encontrar. El coste total es reducido e ideal también para preparaciones en varias porciones. Un dulce sencillo que permite obtener un excelente resultado sin gastar mucho
Salud
La panna cotta es un postre rico y calórico, que debe consumirse con moderación. Aporta energía gracias a las grasas de la nata y a los azúcares. Puede incluirse en una alimentación equilibrada como un capricho ocasional
5,0
Valora
Tu opinión es importante, ¡si has probado la receta, déjanos saber cómo te fue!
Este sitio utiliza solo cookies técnicas y cookies de análisis anónimas para mejorar la experiencia del usuario y analizar el tráfico del sitio.
Al continuar navegando por este sitio, aceptas el uso de estas cookies.